¿Está tu dominio listo para enviar?
Una comprobación cubre los cinco registros DNS que miran los proveedores de correo antes de confiar en tus emails. Obtienes una respuesta clara para cada uno y el registro exacto que añadir si falta algo.
Cinco registros, una tarea:
demostrar que el email es tuyo.
MX: adónde van las respuestas
Los registros MX indican los servidores que reciben el correo de tu dominio. Sin ellos, las respuestas y los rebotes no llegan a ninguna parte, y algunos receptores desconfían de un dominio que no puede recibir.
SPF y DKIM: quién puede enviar, y una firma
SPF enumera los servidores autorizados a enviar como tu dominio. DKIM firma cada email para que los receptores sepan que viene de ti y que nadie lo cambió por el camino. Gmail y Yahoo exigen ambos a los remitentes masivos.
DMARC: qué pasa con las falsificaciones
DMARC indica a los receptores qué hacer con los emails que no pasan SPF y DKIM: entregarlos, mandarlos a spam o rechazarlos. Además te envía informes sobre quién usa tu dominio.
BIMI: tu logo en la bandeja de entrada
Opcional. Cuando DMARC se aplica, BIMI permite a Gmail, Yahoo y Apple Mail mostrar tu logo junto a tus emails.